El transporte público es un medio al cual gran parte tiene acceso y no porque así lo desee, sino , porque es una necesidad. Para trasladarse al colegio, al trabajo o a la casa, miles de personas día a día utilizan este servicio en nuestro país y es que… no nos queda otra señores.

Unidades en pésimo estado, mal servicio, horas de espera, inseguridad e incomodidad son algunas de las características de nuestro transporte a las que ya estamos acostumbrados a la hora de emprender nuestro viaje.
Las organizaciones responsables deberían pues, encargarse de fijar costos del pasaje,que sean acordes a la situación económica en la que vivimos o al menos a la distancia recorrida, controlar los itinerarios y las condiciones laborales en la que se encuentran los trabajadores del volante; que en nuestro país trabajan hasta 16 hs. por día (¿se deberá a esto el mal humor de algunos?).
Autobuses subterráneos, trolebùs, tranvía o al menos vehículos que tengan menos de 10 años. Poseerlos representa una utopía para nosotros, mientras tanto nos toca conformarnos con
nuestros colectivos chatarras, lentos, inseguros, que aparecen, SI TENES SUERTE, cada 15 a 20 minutos.Claro que no todo es tan malo como parece, no señores, viajando ahorramos tiempo. En media hora de viaje a casa podemos adquirir en nuestro mercado móvil variedad de productos: golosinas, frutas, artículos de limpieza, manuales, medicamentos hasta electrodomésticos; y todo “por la módica suma de….” No es fantástico viajar en colectivo??
En cuanto al ahorro no solo nos referimos al tiempo, ¿y el dinero?. No es lo mismo pagar 2.200 gs., para ir desde la autopista (linea 30) hasta Lambaré (Canal 13), que cargarle 20.000 a 30.000 gs. al autito con tanque de gas, para recorrer el mismo trayecto, verdad?
No descartemos que también es un lugar de descanso, tipo 6:30 hs. de la mañana cuando vas a trabajar no hay nada mejor que una relax en el colec, no importa si te reventas la cabeza cuando pasa la lomada y quedas atontado mientras todos te miran y con una tímida sonrisa , acaso no les paso???... a mi tampoco pero tengo amigos que ya lo vivieron. De lectura, antes de los exámenes es lo mejor; de romances, de encuentros esporádicos, de criticas, quien sube, quien baja, que lleva puesto, cual es la ultima moda; todo eso sabemos gracias al viaje en micro; de negocios y de información, no se imaginan de todo lo que uno/a se entera viajando.
Y cuando esta mágica aventura termina y nos dirigimos a la puerta trasera para bajar, porque esta prohibido descender por la de enfrente, nos encontramos con que el timbre (o la cuerda que usamos para tender la ropa) no funciona, entonces no queda otra que exclamar EN LA PARADA CHOFEER!!!
micro: nombre "autóctono" del ómnibus en Paraguay
